ASODEGUE. Hoja informativa

6 de marzo de 2000

TRASLADAN A LOS PRESOS POLÍTICOS BUBIS ENCERRADOS EN BLACK BEACH A LA REGIÓN CONTINENTAL.

El pasado viernes, día 3 de marzo, fueron trasladados a Río Muni, al parecer a la cárcel de Bata, más de 70 presos políticos condenados en el juicio contra los bubis del mes de mayo del 98. Según fuentes de absoluta solvencia, del interior de Guinea, permanecerían en el penal de Black Beach tan solo dos o tres de los condenados en aquella oportunidad.

Como se recordará el 21 de enero de 1998 se produjo un movimiento insurreccional en la isla de Bioko que provocó seis muertes (tres civiles y tres militares). La represión que siguió a estos hechos llevó a la cárcel a más de 700 personas, todas ellas de la comunidad bubi (la originaria de la isla). Las torturas posteriores a las detenciones causaron la muerte de otras seis personas. Dos más han muerto después del juicio como consecuencia de malos tratos o de evidente negligencia en su atención por parte de las autoridades (fue el caso del dirigente del MAIB Martín Puye).

La sentencia de 1 de junio de 1998 condenaba a muerte a 15 personas (cuatro de ellas en rebeldía), 40 a veintiséis años de cárcel, 17 a doce años y 12 a seis años. Las condenas a muerte fueron cambiadas por cadena perpetua.

Las condiciones de vida en Black Beach, penal considerado como uno de los más duros de Africa, han sido distintas para el grupo de los condenados a muerte que para el resto de los detenidos. A aquellos no se les ha permitido recibir ayuda de sus familiares (en Guinea el Estado no se hace responsable normalmente de la alimentación de los presos) y durante meses su alimentación se ha basado en raciones de arroz hervido con alas de pollo. Normalmente permanecían todo el día en sus celdas aunque intermitentemente han podido salir a patio, siempre separados del reso de los presos. El Representante Especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guinea, el señor Gustavo Gallón, pudo acceder a ellos en su visita del pasado mes de noviembre y comprobó que estaban encerrados en celdas de aproximadamente ciento cincuenta centímetros de profundidad por setenta centímetros de ancho y que pasaban grandes periodos sin ver el sol. Según noticias de algunos de sus familiares estas condiciones mejoraron tras la visita del señor Gallón (alguno de estos presos pudo incluso obtener permiso de salida de la cárcel) pero volvieron a la situación anterior a partir de enero.

El resto de los detenidos han padecido malos tratos (como los que causaron la muerte de Digno Sepa Tobachi en octubre del 99), las duras condiciones naturales del penal y la habitual arbitrariedad de los carceleros.

El traslado a Bata romperá para estos últimos el contacto que tienen con sus familiares y les supondrá un evidente deterioro en sus condiciones de vida.

El gobierno guineano no ha dado ninguna explicación de la medida.